8.10.09

E_Esperanza


Esperanza

Tú eres esa mariposa que agita sus alas y provoca un huracán al otro lado del mundo.

La luz vuelve,
alguien nuevo llega.
¿Quién será ahora?
No lo sabe. Simplemente no quiere saberlo.

-Ahí viene .-Susurró inmediatamente al verlo llegar.
¿Qué es lo que quiere?
-Te está buscando.
¿Por qué a mi?
*Silencio*

Aquel hombre envuelto en una especie de nube irónicamente azul, caminaba como si flotara y la persona que le hablaba desapareció como si no hubiera estado ahí hace unos minutos, a su lado.
El silencio totalmente fastidioso se poso sobre ellos. Ella lo miró, o trató de mirarlo a la distancia caprichosa que no la dejaba hacerlo. No sabía si ponerse de pie o quedarse tumbada sobre el suelo como lo estaba, como prefería estarlo mirando hacia el cielo.
No tardó en saber de quien se trataba, solo cerró los ojos ignorando su presencia cada vez más cerca a ella.

"Aquel hombre no existe. Solo es una invención de mi cabeza por su ausencia". Se dijo una y otra vez, murmurando, como si por arte de magia o por su insistente pensamiento o tal vez la fuerza de su mente provocase que aquel individuo se esfumase.

Él llegó casi inmediatamente al lugar donde se encontraba. Se dejó caer despacio y su capa cayó con elegancia sobre las hojas secas del bosque. Se inclinó a su lado con una extraña delicadeza, como si el solo hecho de tocarla, o su proximidad, provocara que ella se pudiera romper. Tomó su mano de la misma forma, casi evitando el contacto.
Ella se levanto casi de inmediato asustada al sentir su tacto, porque aquel hombre era real, podía tocarla, no era un sueño, no era un fantasma. En el rostro de la chica se reflejó alegría suspendida que él confundió con miedo. Ella lo abrazó dándole la confianza que él necesitaba, devolviendole la seguridad de que lo había estado esperando, de que aún mantenía la esperanza de que él volvería algún día por ella.

Acercó su labios poco a poco, lentamente disfrutando ese momento de dos, solo de ellos, ese momento que ella había estado guardando en su corazón. La levanto acurrucándola en sus brazos, ella al instante quedó dormida sobre su pecho, segura de que cuando despierte él estará con ella.

No hay comentarios: