
•Juguetes •
Encontré algo que escribí cuando tenía 12 años, para un concurso en el que participaba mi colegio. Mi cuento salió publicado en un libro junto con muchos otros cuentos "ganadores" por así decirlo.
Mientras pensaba en que palabra sería buena para escribir con "J" , "juguetes" vino a mi mente.
El títere y la niña
(Tenía 12 años...entiendan)
Había una vez una niña que se llamaba Julia. Ella tenía muchos juguetes y entre ellos un títere que no le gustaba mucho. Al ver que era feo y sin gracia lo desechó en una caja donde habían más juguetes así.Un día su mama la llamaba para que se vistiera, tenía que ir al colegio y se le hacía tarde. Su mamá al ver que no salía no tuvo más remedio que ir a buscarla. Al principio pensó que era una broma porque Julia no se movía, luego al ver que después de muchos intentos de verdad no se movía, ni habla, nada;desesperada llamó al doctor. Él le dijo que tenían que esperar a que ella despertara, no había otra solución. Sus amigos Paco y Luisa estaban jugando cerca de su casa, no sabían nada de lo que le había pasado a Julia, fueron a buscarla para jugar como cada tarde y también a preguntar porqué no había ido al colegio hoy. Entraron a la la casa y vieron que la mamá de Julia estaba llorando. Su mamá le contó porque su hija no había ido al colegio y todo lo que había pasado. De inmediato fueron a verla, pero se escuchó un ruido en la habitación de juegos y se encontraron con algo que no podían creer, El títere tenía vida!. Ellos entraron sorprendidos por el títere, este les contó que Julia lo trataba mal y que le robó la movilidad por eso, además de que ella nunca jugaba con él y lo dejaba tirado. Paco le dijo que como era posible que los juguetes sintieran. El sólo le dijo que Julia les diría la respuesta. El títere sólo quería darle una lección a Julia porque no podía tratarlo como lo hacía. Los niños acordaron jugar con él y que no lo tratarían mal a cambio de que le devolviera la movilidad a Julia. El títere le devolvió la vida a la niña y sus amigos le contaron toda la historia y el acuerdo al que habían llegado. Ella aceptó y corrió ver a su mamá. Ella se puso contenta y desde entonces no se separa del títere.
* Lo sé es una "historia" bastante tonta y además tenía 12 años. El punto es que eso fue una especie de introducción a "cuando te conviertes en juguete". Yo me convertí en uno, o al menos eso me hizo creer. Un juguete....bastante absurda la situación en la que me metí, pero en eso me convertí. Juguete para entretener, para que no se aburra, para no sentirse solo. Juguete para conversar y que podía escuchar siempre con una sonrisa en el rostro.
El títere de mi cuento dejó una interrogante que a los 12 años no pude terminarlo porque se me acabaron los renglones para escribirlo (de verdad, solo nis dieron una cara como máximo para escribir y con tiempo, para variar). El títere le dijo que Julia les diría la respuesta.
La respuesta es la siguiente: Julia se convirtió en un juguete y sintió que es no poder jugar, que es no poner hablar, que es no cambiar las facciones de su rostro de "una sonrisa" a "poder llorar" por más que lo deseara. Sintió que es guardarse las palabras, no moverse, no gritar....
En lo personal, yo tengo mis juguetes en una caja porque quiero conservarlos, pero solo los más bonitos y significativos. Están en una caja - mis juguetes imaginariamente reales.
2 comentarios:
O sea ¿me estás diciendo juguete?
¬¬
O sea ¡chequea tu actitud!
Okeii ahora ve en serio (?)
Para tener 12 años, me encantó si hubieras tenido 20 también me encantaría, no es tonto, es genuino, el final simplista, claro te dieron una cara, si le agregabas esa "respuesta final" te aseguro que ni a ti misma te parecería bobo.
No somos juguetes de nadie, pero aveces nos convertimso en títeres sin quere, pero ¿sabes? el valor de las cosas reside dentro en la certeza de lo que somos nosotros mismos, no es una vaga y vana concepción ajena, está en nosotros vernos como realmente somos y poder así caminar por la vida en busca de convertirnos en aquellas personas que queremos, ya te dije todas las personas dejan una huella al pasar por nuestra vida, pero está en nosotros saber interpretar y aprender de cada una de esas experiencias.
Piénsalo ¿serías la misma persona que eres ahora si no hubieras pasado por tantos altibajos en tu vida?
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