20.1.10

D_Decepción






Estaba perdida y sola. La brisa gélida le arrebató la sonrisa del rostro llevándose su seguridad y felicidad, la alegría y las ganas de seguir. En ese preciso instante su mundo se detuvo de golpe, la gente y todo lo que había a su alrededor desapareció. Se oyó un crujido en el silencio de su nada y aquello se estrelló aparatoso sobre el suelo: su corazón se desprendió a pedazos como si lo único que lo sostenía fuese un delgado y frágil vidrio que se hacía añicos frente a sus ojos.

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