
Sólo te seguiré...aunque a medio camino
me de cuenta que me estas llevando al precipicio.
~ Lluvia
Abrí la puerta y me quedé un momento sobre la acera con los ojos cerrados: Hacía frío. Me encantaba la lluvia que estuviera cayendo sobre mi rostro mojándola por completo. Mientras caminaba el aire gélido acarició mi piel y me susurró al oído palabras que no pude entender...o que mejor dicho no pude escuchar porque la mirada la tenía clavada sobre la espalda de él. Seguía sus pasos del otro lado de la acera -por miedo- a que se diera cuenta de que estaba siguiéndolo. Algunas veces me escondía entre las personas que iban caminando por ahí cuando regresaba la vista hacia los lados.
Habían muchos factores para que me diera la vuelta y dejara de hacerlo. Uno de ellos el que sintiera que le pisaba los pasos...no, no, no...no iba a dejar otra vez que el miedo me dominara.
La calle estaba llena de autos estacionados. A mi derecha varios escaparates que me invitaban a entrar, a refugiarme de la lluvia que cada vez más se hacía intensa. A mi izquierda estaba él. Era una locura seguirlo, de eso estaba segura, ni siquiera sabía su nombre. Sólo quería saber más de él, donde vive tal vez....sí, seguro eso. Me engañaba a mi misma.
El camino se estaba volviendo largo, el tiempo transcurría y no tenía otra cosa más entretenida que hacer que contar mis pasos hacía no se donde. Dimos la vuelta a dos esquinas. Él iba tranquilo, sin apuros debajo de su paraguas negro que tomó antes de salir de la cafetería. Podría jurar que estaba disfrutando de la lluvia al igual que yo... pero no tenía ese lindo paraguas protegiéndome. Se detuvo y al instante giré sobre mis pies dándole casi la espalda, traté de mirar de reojo y divisé que revisaba su celular de forma rápida. Miro hacía mi dirección y cerré los ojos con fuerza esperando que caminara otra vez, yo no podía ser tan valiente de mirarlo, simplemente no podía.
Transcurrieron unos minutos aceptables y giré, estaba más lejos ahora y luchaba para que mis piernas continuaran en movimiento.
Las rodillas comenzaban a dolerme, el aire que respiraba entraba muy muy frío y me dolía... Quería gritarle que estaba detrás, hacerle señas de que me importaba y mucho. La imaginación me dolía. Pensar que aquellos encuentros que siempre había soñado se alejaban de mi con cada paso que daba...
Sentía un líquido fluir por mis ojos, ya no estaba respirando normal y el pulso me tronaba los oídos, el frío seguía doliéndome y el seguía caminando...
Era extraño sentir como mis lágrimas se combinaban con la lluvia en mis mejillas, el sabor era extraño, nunca lo había probado porque nunca antes me había pasado.
Llegué a un parque desviando la mirada de esa chaqueta y ese paraguas negro que seguía su rumbo. Mi locura había llegado a su fin y la seguridad que sentía antes se habían esfumado por completo.
Encontré una banca desocupada y comencé mi desahogo. Lloré, grité y nadie estaba cerca de ahí, me consolaba a mi misma...todo fue inútil, como siempre. Continué haciéndome preguntas sin sentido y sin respuestas, divagando entre mis pensamientos, escrutando en ellos que pudo haber salido mal...
Luego de algunos minutos me cansé de llorar y parecía que también el cielo dejaba de hacerlo pero aún caían pequeñas gotas. Me pareció escuchar un suspiro... "Es tú imaginación, otra vez."
- ¿Debajo de un paraguas no crees que se está mejor?- Esa voz evocó miles de recuerdos.
Sentí una corriente que me paralizó, similar al de la cafetería: cada vez que escuchaba su voz...su voz. Las palabras desaparecieron cuando alcé la vista hacia la persona que me estaba hablando, su rostro se descompuso en pena cuando vio el mio, seguro estaba hecha un desastre.
Su sonrisa era mi sol personal que lo borraba todo... y otra vez me sumergía en esa miel que contenía sus ojos. Se quitó su chaqueta y me la puso en la espalda, me tomó la mano y comenzamos a caminar. Juntos.
Ps. Tania espero que no te deprima lo que escribí...eso me pasa por escuchar Utopia - Within Temptation
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