29.7.10

B_Besos



- Me estoy cayendo -. Mentí.
Ambos sentados en una banca, él al extremo y yo en una posición un poco incómoda. Estaba ligeramente inclinada hacia atrás, con las manos extendidas sobre mis piernas y mi cabeza aún sobre su pecho. Su brazo pasaba por debajo de mi cuello y llegaba hasta mi hombro, donde su mano me sujetaba fuerte.
Tal vez si me dejaba caer...
Me miraba fijo a los ojos como escrutando mi rostro y algunas chispas salían de ellos.
Sonrió.
- ¿Recuerdas el dibujo que te pasé?
- No, ¿cuál dibujo?
- El del hipopótamo.
- ¿Me pasaste un dibujo de un hipopótamo?
Cerró los ojos con un aire de impaciencia, como si le tuviera pena a mi memoria.
En ese momento me bajo un poco más hacia atrás, sus brazos parecían palancas. Cada vez más abajo, podía sentir mi pelo en el vacío hacia el suelo.
- Si me dejas caer...
- ¿De verdad no recuerdas el dibujo del hipopótamo?
- No, no lo recuerdo -. Intenté levantarme pero no me dejó. Me bajo más atrás.
- El hipopótamo con la roca, vamos recuerdalo.
Aún tenía esa sonrisa de satisfacción de-no-sé-qué, y comenzaba a molestarme.
En ese momento recordé.
- Ya, sí...sí. ¿Qué tiene que ver eso ahora? Me estoy cayendo. O mejor dicho, me estás...
Me interrumpió su mano sobre la mía. Las miré entrelazándose, como si tuvieran vida y luego subí otra vez la mirada.
Me levantó y aún tenía esa sonrisa.
No entendía nada.
- Tiene que ver que nunca voy a dejar que te caigas-. Lanzó una risa- O al menos no ahora.
Apoyó su frente sobre la mía, su nariz también quería formar parte de esa comunicación.
Luego me besó.
Lo besé.
Nos besamos.


[~ Siempre son frágiles las horas más perfectas.]