-Nunca quise hacerte daño -dijo en voz baja, mirándola fijamente.
-Sí, siempre se trata de eso. Nunca queremos amar, ni odiar, ni golpearnos, ni sufrir ni meter la pata con la gente que queremos, pero lo hacemos. Y debemos aceptar las consecuencias de nuestro egoísmo y malas decisiones, Van.
-Sí, siempre se trata de eso. Nunca queremos amar, ni odiar, ni golpearnos, ni sufrir ni meter la pata con la gente que queremos, pero lo hacemos. Y debemos aceptar las consecuencias de nuestro egoísmo y malas decisiones, Van.
~ Reminiscencias
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