16.11.10

C_Café



¿Quieres ir a tomar un café conmigo?

La sensualidad se le salía a borbotones hasta por los poros y lo confirmaba su voz. Sonreía mostrando sus dientes alineados y su mirada era parecida a la de una fiera a punto de lanzarse a su presa para darle caza. Al mismo tiempo que levantaba los brazos para hacer recoger su cabello en un moño, luciendo su cuello esbelto y alzando las cejas haciendo una discreta invitación con la mirada; dejaba esa falsa personalidad arrebatadora y volvía a preguntar al reflejo delante de ella de manera divertida.

¿Te gustaría ir a tomar un café conmigo?

Su voz sonó cantarina, sonreía más fresca y con una timidez en la mirada propia de ella. Reía algo cohibida y se sintió ridícula. Otra vez su rostro se transformaba en una mueca y se soltaba el lazo que ataba su cabellera pelirroja cayendo sobre los hombros descubiertos por la blusa.

Me preguntaba si… querrías salir a tomar un café conmigo. Podría esperarte cuando termine tu turno en la biblioteca…

Tenía los músculos tensos por el nerviosismo. Se sentía estúpida e insegura antes las fallas de todas las personalidades que optó para hacer una pregunta.

Suspiró un poco abatida, dejó las tonterías y la inseguridad encerrado en su closet. Tomó un poco de polvo del mismo color tostado de su piel y lo aplicó distribuidamente sobre las ojeras que le habían dejado las noches en vela por leer diferentes textos e historias que le recomendaba su amigo y futura cita si se animaba a preguntarle aquello.

Decidió dejar su cabello suelto, usó un conjunto negro y atravesó el umbral de su habitación dispuesta a conseguir esa primera cita, las demás surgirían con el tiempo, pensó. Tomó su bolso lleno de esperanzas, un poco de carmín en los labios para robarle un beso y cerró la puerta tras ella caminando por las calles con su elegancia matinal.


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